martes, 18 de noviembre de 2008

Casi iguales

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La mayoría de las células cerebrales de los mamíferos funcionan igual que las humanas y, en muchos aspectos, nuestro sistema nervioso es parecido al de los animales. Todos tenemos zonas cerebrales que reciben sensaciones y dan órdenes indicativas de movimiento.

Nos distinguimos de los animales por la manera en que nuestras células combinan su actividad para efectuar procesos complejísimos que nos diferencian, especialmente en el ámbito intelectual (como el habla). El cómo los humanos aprendemos difiere mucho del sistema instintivo básico de los animales, que responde a estímulos y no a una racionalización o procesamiento de la información recibida.

sábado, 15 de noviembre de 2008

La neurona

El sistema nervioso se compone de una unidad primordial llamada neurona, un tipo de célula altamente especializada cuya principal característica es su incapacidad para reproducirse. Esto significa que el ser humano nace con una cantidad determinada de neuronas, las que, si bien no pueden duplicarse, han demostrado ser unidades 

muy plásticas y capaces de generar reacciones en situaciones bastante desfavorables.

Las neuronas miden menos de 0.1 milímetro; no obstante, como en el sistema nervioso periférico cada fibra nerviosa en toda su longitud es una prolongación de una sola célula nerviosa, ellas pueden llegar a medir más de un metro.

Las neuronas son las células más características y estudiadas del sistema nervioso. Se componen de tres partes: las dendritas, situadas en torno al citoplasma; el cuerpo celular o soma, y el axón. El axón tiene una doble misión: por una parte, une a las neuronas entre sí (proceso denominado sinapsis) y, por otra, al reunirse con cientos o miles de otros axones, da origen a los nervios que conectan al sistema nervioso con el resto del cuerpo.

Las neuronas poseen una estructura llamada vaina de mielina, formada por células de apoyo -células de Schwann- ubicadas en el axón. Contiene una sustancia blanca y grasa que ayuda a aislar y proteger a los axones y que aumenta la transmisión de los impulsos nerviosos.




La transmisión nerviosa.

La sinapsis es el proceso que permite la comunicación entre los aproximadamente 28 mil millones de neuronas de nuestro sistema nervioso. Se produce mediante señales químicas y eléctricas y se lleva a cabo en los botones sinápticos, situados en cada extremo de las ramificaciones del axón.

En el interior de cada botón sináptico existen pequeños depósitos llenos de una sustancia química llamada neurotransmisores, que ayudan a traspasar la información de una célula a otra.

Para que el impulso eléctrico se transmita, los iones positivos de sodio que están presentes fuera de la neurona en estado de descanso, traspasan la membrana celular. Al interior de la neurona, la carga eléctrica es negativa. Cuando los iones positivos de sodio ingresan a la neurona, cambian la carga interna de negativa a positiva. En la medida que el impulso avanza por la membrana, su interior recobra la carga negativa. De esta forma, el impulso va pasando desde una neurona a otra.

El sistema nervioso. (ver video)

El ser humano está dotado de mecanismos nerviosos, a través de los cuales recibe información de las alteraciones que ocurren en su ambiente externo e interno y de otros, que le permiten reaccionar a la información de forma adecuada. Por medio de estos mecanismos ve y oye, actúa, analiza, organiza y guarda en su encéfalo registros de sus experiencias.
Estos mecanismos nerviosos están configurados en líneas de
comunicación llamadas en su conjunto sistema nervioso
El sistema nervioso se divide en:
Sistema nervioso central:
Comprende:

    • Encéfalo.
    • Médula Espinal.

Se le llama también "de la vida en relación" porque sus funciones son:

    • Percibir los estímulos procedentes del mundo exterior.
    • Transmitir los impulsos nerviosos sensitivos a los centros de elaboración.
    • Producción de los impulsos efectores o de gobierno.
    • Transmisión de estos impulsos efectores a los músculos esqueléticos.

Sistema nervioso periférico:
Comprende:

    • Nervios craneales.
    • Nervios raquídeos.

Tiene como función recibir y transmitir, hacia el sistema nervioso central los impulsos sensitivos, y hacia los órganos efectores los impulsos motores.